AL KARMA NADIE SE LE ESCAPA
Todos los días nos encontramos con distintas situaciones en las que nos dejamos llevar por nuestras emociones y terminamos actuando de forma incorrecta, tal vez con mucha rabia tratando mal a los demás, o apartando a alguien de nuestro lado porque no nos cae bien o le tenemos rencor, muchas veces nos vengamos; en fin, son ilimitadas la cantidad de malas acciones que podemos ejercer sobre los demás por pensar solo en nosotros y no en los demás, además, esto sucede a menudo porque no pensamos en las consecuencias que tendremos a futuro sino en la alegría que nos produce lo que hicimos. Por esto es bien conocida la ley del karma, y cuando alguien hace algo mal por capricho o venganza le suelen recordar “Todo lo que hagamos se nos devolverá” y es curioso que una frase tan cotidiana como esta nos haya estado acompañado por tantos años en la tierra, pues en la mitología griega logramos ver algunos ejemplos de esto; por ejemplo, el castigo que recibieron los marineros que acompañaban a Ulises y fueron convertidos en cerdos por Circe; por eso pienso que es importante preguntarnos ¿En qué momento el karma termina su trabajo con nosotros para que no volvamos a cometer los mismos errores por los que nos castiga?
Para encontrar una respuesta a esta pregunta podemos tomar como ejemplo principal, el mito “El Palacio de Circe” de Nathaniel Hawthorne en su libro “Mitos Griegos contados otra vez” pues cuando Euríloco entra al castillo con sus veintidós compañeros estos se dejan llevar por su glotonería y por las ilusiones que la bruja y sus doncellas los habían encantado para al final convertirlos en lo que ella consideraba su “verdadera naturaleza” lo cual encontramos en la página 93 cuando Circe les dice: “Ustedes ya son cerdos en todo, aunque todavía conserven la forma humana, que han deshonrado (…). ¡Asuman la forma que les corresponde, glotones, y váyanse a la pocilga!” (Hawthorne, 2001). En el fragmento mencionado, se presenta el momento donde los marineros sufren las consecuencias de sus actos, pues desde que habían llegado a la isla no paraban de pensar en algo diferente a comer, no se llenaban con lo que Ulises les había llevado y no aguantaban la tentación de no entrar al castillo porque finalmente habría mucha comida como les gustaba, y probablemente serían atendidos como invitados especiales con un gran banquete. Sin embargo, cuando terminaron de comer vivieron en carne propia su karma, el convertirse en lo que lo que los llevó a ese punto, cerdos. A estos personajes les sucedió lo que nos pasa a nosotros muchas veces, disfrutamos al inicio con tarjetas de crédito, por ejemplo, pero luego terminamos pagando todo lo que nos gastamos sin preocupación; sobre este tema Hobbes realiza algunas críticas de las acciones morales, como la siguiente “considerando que se presume que cualquier hombre hará todas las cosas de acuerdo a su propio beneficio, nadie es árbitro idóneo en su propia causa” (Hobbes 2014:128) Relacionando su postura con el mito del Palacio de Circe, vemos que tanto la malvada hechicera como los marineros actuaron según su propio beneficio y por tanto, ninguno podía funcionar como árbitro ideal para defender sus acciones; por una parte, Circe aunque se divertía del dolor de los demás pensaba que era bueno lo que hacía pues se podían ver las verdaderas intenciones y “naturalezas” de las personas; mientras que para los hombres, ya no podían ayudar a sus familias ni a la misión de volver a su tierra natal sino que estarían convertidos de por vida en cerdos por no contenerse a sus deseos.
Por otra parte, al final de la historia Circe recibe su karma porque Ulises logra vencerla y obligarla a deshacer sus malas acciones con quienes podían cambiar sus acciones después de haber pagado las consecuencias de sus actos y comprender que estaban actuando y pensando mal. En su libro sobre el Karma, Carlos Gonzáles afirma “Karma es la ley de causa y efecto, y karma quiere decir que a toda acción, se produce una reacción. Pero karma también es: todo pensamiento produce algo, y cada emoción produce un resultado” (González, 2001) Pero también recuerda que es malo pensar solo en nosotros mismos, “El pensar en uno mismo, en uno misma, es una trampa (…). No es el camino de la felicidad.” (Gonzáles, 2001) Por eso les fue tan mal a los marineros y a Circe, el pensar solo en sus deseos y actuar de manera egoísta los llevó a malos resultados, y ninguno estuvo cera de la felicidad.
Para finalizar, queda más que claro con el mito que tomamos de ejemplo, que nos olvidamos que un día nos pagarán con la misma moneda, tarde o temprano recibiremos lo que cosechamos porque así como no somos conscientes de la gravedad y nunca deja de funcionar, no recordamos que existe el karma que no nos dejará escapar de nosotros mismos, de lo que creamos; así que la mayoría de veces no lograremos comprender el daño que le hicimos a otras personas hasta que el karma nos ponga en el mismo lugar ( nos haga lo mismo) pues es bien conocido que “Todo lo que hagamos se nos devolverá”; justo como sucedió en el mito “El Palacio de Circe” pero si queremos cambiar, debemos empezar por disminuir el egoísmo y ponernos en el lugar de los demás antes de actuar mal. Y respondiendo la pregunta inicial, hasta que no nos vemos mal como nunca antes nos habíamos imaginado, el karma no nos suelta porque es necesario que aprendamos la lección.
REFERENCIAS
Gonzáles, Carlos, 2001. Karma.
Hawthorne, Nathaniel, 2001. Mitos Griegos contados otra vez. El Palacio de Circe
Hobbes, 2014:128. El egoísmo en el pensamiento de Thomas Hobbes. Interpretación y racionalidad cooperativa
El texto es incoherente con lo que se planteo en el título además de que su contenido debió ser más largo
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ResponderEliminarEl contenido del texto no concuerda con lo presentado en el título y, adicional a eso, el escrito es demasiado y como dije al inicio, no aborda algo conforme al título.
ResponderEliminarPrimero, el texto argumentativo no debe incluir segunda persona, y siempre debe ser en tercera, segundo, la conclusión hecha debe evitar responder preguntas en una conclusión, debido a que la conclusión está hecha para dar a fin al texto y para eso, responder tesis, antítesis o cualquier otra pregunta, se debe hacer en el cuerpo,no en la argumentación y las citas de referencias estan mal hechas, le recomiendo que corrija la estructura del texto
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